El Carnaval de Cádiz provoca muertes, enfermedades, viajes, bodas…

El Carnaval de Cádiz provoca muertes, enfermedades, viajes, bodas y trabajos

El teléfono del Patronato se satura con llamativas excusas para cambiar los nombres de las entradas de cuartos

 

Cuando los técnicos del Patronato del Carnaval de Cádiz han llegado a las oficinas esta mañana, los teléfonos no paraban de sonar. Y a medida que respondían esas llamadas las tragedias y episodios más singulares se sucedían. Han muerto padres, madres, hermanos, primos y abuelos. Una pandemia de enfermedades graves se ha extendido entre muchos de los compradores de entradas de cuartos. Aunque a otros que adquirieron estas entradas les ha ido mucho mejor. De repente, se han acordado que se casan, que van a realizar un viaje muy lejos. O lo mejor, les han llamado para trabajar. El Patronato se ha tomado a risa la avalancha de excusaspara aquellos que compraron las entradas de cuartos ayer y ahora quieren devolverlas.

El sistema de venta por Internet de las entradas para la fase de cuartos de final se activó ayer y a las pocas horas se agotaron. Miles de personas volvieron a abalanzarse a la página para adquirirlas, en una muesta de la enorme pasión que despierta el concurso. El sistema limita la posibilidad de cada ordenador o dispositivo de comprar un máximo de dos entradas, que deben identificar nombres, apellidos y DNI. Estos nombres no pueden cambiarse salvo causa de fuerza mayor.Y las causas de fuerza mayor no han tardado en llegar ni 24 horas.

Los técnicos del Patronato han asistido asombrados a varias llamadas de compradores de entradas a los que sus seres queridos, para los que con gran ilusión habían adquirido su sitio en el Falla, han muerto de repente. Pero esa tan terrible e inesperada muerte no les ha quitado las ganas de correr a ceder el honor de ver a su agrupación favorita dentro de unos días a otra persona. Lo cantó La Eternidad el año pasado, en una especie de gran profecía, “ama con todas tus ganas, que lo mismo es mañana tu último día, tu último día, tu último día”. Ha sido literal.

También han llamado los que han enfermado gravemente. Su patología no les impidió ayer ponerse a comprar entradas, pero hoy se han dado cuenta de que no saben si llegarán al 28 de enero y días posteriores, cuando empiecen los cuartos. Las listas de espera del Servicio Andaluz de Salud también se han animado bastante en las últimas 24 horas y las operaciones quirúrgicas se han reactivado. Así que algunos de los que compraron ayer entradas quieren ahora darles otro nombre porque tienen que estar en el hospìtal.

Como una gran política activa de empleo, o un eficaz amuleto, comprar entradas en el Falla ha permitido a algunos conseguir ese empleo que tanto querían. Así que han llamado al Patronato para cambiar el nombre de esas entradas que no podrán utilizar. Se quedan sin Falla, pero salen del paro. En otras llamadas, los poseedores de entradas han explicado que se casan en breve o tienen un viaje pendiente que habían olvidado. Arrebatadoras pedidas de mano, fortuna repentina o poca memoria.

El Patronato ha recibido con simpatía el alud de excusas que está saturando sus teléfonos desde temprano y ve, claramente, un intento de reventa poco disimulada para cambiar el nombre y DNI y entregar esas entradas a alguien que pague un mejor precio. Los técnicos aclaran que algunas de estas excusas no serán validadas. Sólo las más graves que puedan ser acreditadas. Así que alguno, como un reeditado Manuel, se tendrá que aguantar e ir al Falla aunque haya fallecido.

FUENTE: CADENA SER – LINK: http://cadenaser.com/emisora/2018/01/16/radio_cadiz/1516099159_729686.html

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